Dora Maar

Henriette Theodora Markovitch ( 1907 - 1997 ), más conocida como Dora Maar, fue una artista plástica, pintora, fotógrafa y escultora francesa. En el millar de fotografías que tiene la artista, tan solo hay dos en las que sonríe. Dora era una persona callada, orgullosa, muy inteligente y de una ironía fina, a veces teñida de cierta maldad. Le gustaba disfrazarse con ropas de siglos anteriores, aspecto que aparece en muchos de sus collages.






Su padre, Josip Marković (Joseph Markovitch), era un arquitecto croata que hizo distintos proyectos en Europa y Sudamérica,​ y su madre, Julie Voisin, era originaria de Tours.​ La madre de Dora se nacionalizó croata para casarse con Joseph y más tarde recuperó su nacionalidad francesa. En la familia de Dora se hablaba francés y castellano. Fueron muy cosmopolitas y así lo muestran las fotografías de su juventud, que retratan a Dora en lugares que van desde paisajes de los Alpes hasta zonas tropicales. Dora vivió en Argentina desde los tres hasta los veintitrés años.










Estudió en la Academie Lothe donde conoció a Henri Cartier-Bresson, un año más joven que ella, cuando aún no se había convertido en uno de los mejores fotógrafos del momento. Fue en 1949 cuando este la definió como una fotógrafa notable porque sus obras poseían un halo misterioso y espantoso.

En aquel entonces, la fotografía no estaba tan bien considerada como ahora. Así pues, los fotógrafos solían ser también pintores. De hecho, Picasso ironizaba sobre la actividad fotográfica de Dora. Esta no estaba del todo satisfecha con la enseñanza de la Academie Lothe, así que, más tarde, siguiendo el consejo de Marcel Zahar, continuó con sus estudios de fotografía matriculándose en L’École de Photographie de la Ville de Paris.












La formación de Dora se basa principalmente en la educación impartida por distintos mentores. Entre los más destacados se encuentra Man Ray, cuya enseñanza más importante fue “el efecto desenfocado”. Otro fue Brassaï, con quien mantendría una larga amistad. Además, Dora fotografió el proceso de composición del Guernica, del maestro Picasso. También destaca su aprendizaje con Sougez, que aconseja a Dora tanto a nivel técnico como personal y con quien publicará varias obras conjuntas.

Gracias a su padre, consiguió tener un estudio propio, donde creó sus famosos foto collages. Respecto a sus obras, Dora afirmaba que no distinguía la diferencia entre encargo y creación.










Dora se sentía atraída por la muerte y experimentaba con los objetos desproporcionados como un recurso que desestabilizaba nuestra realidad.

La fotografía de Maar bajo esta nueva corriente artística era más bien clásica, siguiendo el estilo refinado de Meerson. En este periodo comenzó a trabajar un tiempo de exposición más largo para intensificar los negros. El recurso de la sobre exposición es sumamente efectivo en Les années vous guettent, donde una telaraña cubre amenazadoramente el rostro de Nusch Éluard.










Fue psicoanalizada por Jacques Lacan y posteriormente, ingresó en el hospital de Sainte-Anne. Le aplicaron electroshock y fue Paul Éluard quien dijo a Picasso que la sacara de allí. Paul Éluard, que era el mejor amigo de Dora en ese momento, acusó al famoso pintor de hacerla sufrir demasiado.

Dora en sus últimos años decidió encerrarse en su estudio durante mucho tiempo para investigar lo más profundo de su propio ser. El apartamento en el que se recluyó era un fiel reflejo de su compleja personalidad.











Maar murió en 1997 y en su testamento dejó todos sus bienes a su padre y a un monje. Sus pertenencias se componían de 130 Picassos y la mayoría de sus fotografías. Ella había vendido algún Picasso cuando se había sentido en apuros económicos, pero siempre con el permiso del pintor.












Publicar un comentario

0 Comentarios